El texto condena de forma contundente la agresión de los Estados Unidos y el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero, ampliado hacia el sector energético luego de la Orden Ejecutiva del presidente Trump, firmada el pasado 29 de enero y que impide el suministro de combustibles al país. También se refiere a las amenazas latentes de una operación militar yanqui, como demostración de las pretensiones imperiales de derrocar a la Revolución.