“Representar tanta entrega no es fácil”

Yudaisis Moreno Benítez
Trabajadores
Desde El Gabriel, a siete kilómetros de Güira de Melena, en la provincia de Artemisa, dos veces por semana —incluso más— llegan hasta la avenida 51 de Playa, en La Habana, cultivos varios y hortalizas cosechadas con el sudor de unos 200 campesinos y sus familias, asociados a la CCS Antero Regalado, donde figura un alto compromiso con la producción de alimentos

Desde El Gabriel, a siete kilómetros de Güira de Melena, en la provincia de Artemisa, dos veces por semana —incluso más— llegan hasta la avenida 51 de Playa, en La Habana, cultivos varios y hortalizas cosechadas con el sudor de unos 200 campesinos y sus familias, asociados a la CCS Antero Regalado, donde figura un alto compromiso con la producción de alimentos.

“Sin intermediarios, transitan unos 40 kilómetros para abastecer su punto de venta en La Loma, y eso les permite cumplir con los listados de precios y no abusar del bolsillo ajeno”, explica Dayron Silva Álvarez, un joven de 31 años de edad, presidente de la organización  de base de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños allí, a quien le confiaron un puesto en el 8vo. Congreso del Partido.

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Foto: Alejandro Ávila

“Nuestro mercado en La Habana fue una tarea del Comandante Machado Ventura  ¡Ya lo logramos y no podemos fallar!, Y para eso es indispensable el intercambio en la forma productiva”, asegura.

“Más que mi orgullo personal y mi sentir por participar en la cita partidista en un momento crucial para el desarrollo de la economía cubana, tengo una significativa misión: darle voz a los campesinos güireños y al resto de esta productiva provincia, pues la tierra siempre ha sido el sostén de muchos y el de mi familia en la finca Santa Rosa, germinada aún por mis abuelos.

“El Ordenamiento Monetario trajo algunas preocupaciones a los más apegados al surco, sobre todo por el valor de portadores energéticos. El petróleo lo pagábamos a dos pesos, ahora a 13.99, además está muy limitado por bloqueos que conocemos, pero no está todo el que se precisa.

“Aumentó con relación a la tarifa previa al Ordenamiento, y aunque disminuyó en algo, consumimos mucho, porque se arrastra un problema viejo: el ineficiente sistema de riego, que es solo por inundación, casi el bombeo de agua es 24 horas dependiendo del cultivo y la época del año.

“Hay quienes suman miles de pesos en su recibo eléctrico mensual. Habrá que seguir el debate, ejemplificar y balancear prejuicios-beneficios, mientras, no detener la producción de alimentos ni cambiar de cultivo para evitar el riego. Debemos mantener la diversificación de las producciones…Y en ese convencimiento me involucro a diario.

“La Tarea Ordenamiento también debemos asumirla con nuevas ideas y mente abierta al cambio para ingresar más a la cooperativa, y por ende a los campesinos.

“Un módulo pecuario, con aves en el primer momento y otros animales para cría no estabulada, la siembra de plantas ornamentales y que la finca colectiva crezca en rendimientos resumen algunas de las pretensiones, que junto al presidente de la Cooperativa Abelardo Álvarez Silva, están en la mira para demostrar la voluntad de nuestro campesinado”.

“La Antero Regalado con unas 600 hectáreas, y de estas 550 cultivables, asume a la par de su compromiso con la capital un punto de venta en la cercanía de su consejo popular, y no hay compromiso con el consumo social que echemos de lado.

“De nuestras viandas, granos y hortalizas también consumen, indistintamente, embarazadas en el Hogar Materno,  aislados en centros asistenciales de la sureña localidad donde se batalla contra la COVID-19, y un poco más allá (como donativos) —al norte artemiseño— en el Hogar de Niños sin Amparo Familiar, ubicado en San Cristóbal, incluso hasta el hospital capitalino Salvador Allende llega el sudor campesino de Güira de Melena y mi CCS”, reconoce Dayron.

“Entonces, representar tanta entrega no es tarea fácil. Siento que han puesto una gran responsabilidad sobre mis hombros. En mi tierra hay tradición de sembrar, y, como toda Cuba, se enfrenta a una compleja situación en la cual el bloqueo pisa nuestros pies con menos fertilizantes y piezas de repuesto para enfrentar el campo, pero el pueblo demanda más oferta (compromiso ineludible) y subir precios no es la solución”, comenta a solo días de la cita partidista.

“Al mismo tiempo, Dayron reconoce la buena voluntad del Estado para escuchar a los campesinos, sin embargo a la agricultura hay que mirarla desde una óptica diferente. Ellos son un ente económico y político a la vez,  pues el fruto de su trabajo garantiza, en gran medida la alimentación de nuestro pueblo, pero tal como repiten entre los suyos, la tierra da la vida, pero te araña. Es una labor bien difícil, dura, sin horarios, y temo que estas desmotivaciones algunos pierdan su ilusión.

“Solo teniendo mejores condiciones en el campo, produciremos más y tendremos más”, resume el joven de 31años que sin dudas es continuidad de otros, y de eso este 8vo. Congreso se prestigia.