Raúl Ferrer: romance del buen maestro

María Caridad Pacheco González
Secretaria de Divulgación y Relaciones Públicas de la UNHIC
Tras el triunfo revolucionario en 1959, participó en la toma revolucionaria del Colegio de Maestros Normales y Equiparados y en la destitución de su dirigencia mujalista

Magisteriopoesía y pasión tendremos que ensalzar siempre en Raúl Ferrer, eminente pedagogo nacido el 4 de mayo de 1915 en Meneses, poblado que en la actualidad forma parte del municipio Yaguajay.

Por necesidades económicas, en 1936 comenzó a trabajar en el central Vitoria, donde inició su trayectoria como dirigente sindical, se relacionó con figuras como Jesús Menéndez ─líder de los trabajadores azucareros─ y participó en las actividades del Frente Antifascista durante la guerra civil española.

Posteriormente se graduó como Maestro Cívico Rural, y trabajó en el central Narcisa, donde se consolidó como docente, aplicando métodos innovadores y amenos para impartir contenidos de HistoriaGramática y otras materias, inspirados en los preceptos de José Martí.

Las concepciones de Raúl sobre la pedagogía se revelan en algunos de sus poemas, como Romance de la niña malaEl tiempo, entre otras obras.

En 1941 se dedicó con ahínco a organizar la Federación Nacional de Maestros Rurales, en la que ascendió como dirigente, desde el municipio a la provincia y de esta al ejecutivo nacional. En esta organización magisterial estrechó lazos políticos con la Asociación Nacional Campesina.

En 1949 recibió el título de Maestro Normal en la ciudad de Santa Clara, y en 1953 se trasladó a La Habana y realizó su ingreso al Comité Socialista de Maestros (CSM).

En 1954, fue acusado públicamente por los dirigentes del Colegio Nacional de Maestros Normales y Equiparados (CNMNE) de realizar actividades comunistas. En 1956, fue apresado por el Buró de Represión contra Actividades Comunistas (BRAC), conjuntamente con Salvador García Agüero, Eduardo Corona, Alfredo GuevaraJosé Massip y otros.

Tras el triunfo revolucionario en 1959, participó en la toma revolucionaria del Colegio de Maestros Normales y Equiparados y en la destitución de su dirigencia mujalista. Ocupó importantes responsabilidades en el Ministerio de Educación y desempeñó un papel de primer orden en la Campaña de Alfabetización. Participó en el Congreso Constituyente del Sindicato Nacional de la Enseñanza, entre el 22 y el 24 de noviembre de 1961, en el cual fue elegido Secretario de Organización. Posteriormente fue designado Asesor Nacional de la Educación Obrero-Campesina y, más adelante, Viceministro de Educación.

En 1976 figuró como miembro del Comité Especial de Expertos gubernamentales de la UNESCO, con sede en París, que se encargaba de presentar los proyectos de recomendaciones relativas al desarrollo de la educación de adultos en el mundo. En ese propio año editó, a solicitud de la UNESCO, Educación de Adultos en Cuba. En 1980 ocupó el cargo de Asesor Internacional de la UNESCO en la Cruzada de Alfabetización, en Nicaragua, y fue designado Director del Seminario Internacional de Alfabetización y Educación de Adultos, en la República Popular de Angola.

En 1981 fue investido Consejero Cultural en la Embajada Cubana en la URSS, y al regresar encabezó la Comisión Nacional de Promoción de la Lectura, cuya campaña nacional se inauguró en la fábrica de tabacos “Luis Fernández Roig”, el 28 de enero de 1985 bajo el lema “No le decimos al pueblo cree; le decimos: lee”, inspirado en un pensamiento de Fidel Castro.

“La clase es una paloma, en la escuela de cristal. En el mar sería la sal y en la flor sería el aroma”. Así resume el poeta y educador cubano Raúl Ferrer la esencia de la docencia, labor a la que se dedicó hasta su fallecimiento el 12 de enero de 1993 en La Habana.

Merecedor del recuerdo agradecido de su pueblo, el maestro y promotor cultural que fue Raúl Ferrer seguirá inspirando a las nuevas generaciones de educadores con su proverbial vocación martiana, su integral cultura y fidelidad a la patria.