Melba Hernández: ejemplo de fidelidad a la Revolución

Dra. María Caridad Pacheco González
Secretaria de Divulgación y Relaciones Públicas de la UNHIC
Junto a Haydée, Melba fue condenada y enviada el Reclusorio Nacional de Mujeres de Guanajay, de donde salieron en febrero de 1954 como resultado del movimiento popular a favor de la amnistía.

Nació en Cruces el  28 de julio de 1921, cuando el poblado formaba parte de la antigua provincia de Las Villas. Melba Hernández Rodríguez del Reyfigura en la historia de Cuba entre quienes consagraron su vida a la lucha revolucionaria. Destacada combatiente, coronan su hoja de servicio los títulos de Heroína de la República de Cuba, Heroína del Trabajo y  Doctora Honoris Causa del Instituto Superior de Relaciones Internacionales.

Formada en un hogar de estirpe mambisa, fue una activa luchadora contra la tiranía de Fulgencio Batista. En La Habana, específicamente en el apartamento ubicado en 25 y O, conoció a Fidel Castro, líder del movimiento que se gestaba, al cual ella se integró. Debido a sus ideales y arrojo, no resultó extraña su participación, junto a Haydée Santamaría, en el comando que tomó el hospital “Saturnino Lora” para apoyar a los asaltantes del cuartel Moncada el 26 de julio de 1953. A excepción de Ramón Pez Ferro, que logró escapar con la ayuda de un veterano de nuestra guerra de independencia, todos sus compañeros después fueron presos y asesinados.

Luego sobrevino el juicio contra los asaltantes, que se extendió desde el 21 de septiembre hasta el 16 de octubre de 1953. En las primeras vistas orales se escuchó la voz de Melba para denunciar los crímenes contra los atacantes y puso en manos del tribunal la carta escrita por Fidel en la cual hacía constar que él no estaba enfermo, según se alegaba, como parte de la estrategia de la dictadura para retirarlo del juicio en ese momento.

Junto a Haydée, Melba fue condenada y enviada el Reclusorio Nacional de Mujeres de Guanajay, de donde salieron en febrero de 1954 como resultado del movimiento popular a favor de la amnistía. Después, junto a otras luchadoras, se dedicaron a recopilar y organizar las notas que Fidel Castro lograba sacar de la prisión, escritas con zumo de limón, en las cuales reconstruía su alegato de defensa en el juicio del Moncada y que luego se conocería como La Historia me Absolverá, de cuya distribución también se ocupó junto a otros luchadores clandestinos.

Integrante de la dirección nacional del Movimiento 26 de Julio, cumplió un sinnúmero de misiones. Participó en los preparativos de la expedición del yate Granma,  que partió del puerto de Tuxpan (Veracruz), México, en noviembre de 1956. A su regreso a Cuba, se incorporó a las filas del Tercer Frente “Mario Muñoz Monroy”.

Esta heroína de la Revolución Cubana, graduada de abogada en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana en 1943 y licenciada en Ciencias Sociales, asumió importantes responsabilidades tras el triunfo de la Revolución. Entre las tareas que asumió se destaca su participación en la nacionalización de las Empresas Petroleras Shell y Esso, creando el Instituto Cubano del Petróleo, la vicepresidencia del Banco Popular de Ahorro, la presidencia en el Comité Cubano de Solidaridad con Viet Nam, Cambodia y Laos; fue miembro del Presidium del Consejo Mundial de la Paz y Secretaria General de la Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América Latina. También fungió como embajadora de Cuba en la República Socialista de Vietnam y en Kampuchea, así como directora del Centro de Estudios sobre Asia y Oceanía.

Melba Hernández se contó entre los fundadores del Partido Comunista de Cuba y fue miembro de su Comité Central desde el Tercer Congreso, además de diputada a la Asamblea Nacional hasta su deceso, ocurrido el 9 de marzo de 2014.

La sencillez, el humanismo y la inalterable fidelidad a la Revolución que la caracterizaron continuarán en el recuerdo de los cubanos y cubanas para velar por la patria y la continuidad de una obra que contribuyó a levantar con su vida.