El asesinato de Quintín Banderas

Lic. Diana Torres Rodríguez
Departamento de Historia de Cuba, UH
Al iniciarse la Guerra de los Diez Años, se incorporó con 35 años a la gesta independentista bajo las órdenes de Donato Mármol en Palma Soriano.

José Quintino Banderas Betancourt, conocido como Quintín Banderas, fue un destacado mambí que participó en las tres guerras de independencia de Cuba. Nació en Santiago de Cuba dentro de una familia humilde el 30 de octubre de 1834. No tuvo acceso a la educación por lo que trabajó desde pequeño para ayudar con el sustento de la familia, en disímiles trabajos como la fabricación de carbón vegetal y en el campo.

Fascinado por la llegada de un navío español al puerto de Santiago de Cuba, se enroló en el mismo sin comentárselo a sus familiares. Luego de permanecer un tiempo en la Península regresó a la Isla, por petición de sus padres. Al regresar a Santiago de Cuba conoció personas que marcarían su vida como los hermanos Maceo, Flor Crombet, Guillermón Moncada entre otros, quienes después serían sus compañeros de lucha.

Al iniciarse la Guerra de los Diez Años, se incorporó con 35 años a la gesta independentista bajo las órdenes de Donato Mármol en Palma Soriano. Rápidamente destacó por su valentía en disímiles combates con sus famosas cargas al machete. Estuvo presente en la Protesta de Baraguá. Luego del memorable suceso, recibió la orden de custodiar y proteger al gobierno provisional del mayor general Titá Calvar, hasta su disolución el 21 de mayo de 1878.

Una vez terminada la Guerra Grande, continuó en contacto con sus antiguos compañeros de lucha. El 26 de agosto de 1879, junto a Guillermo Moncada y José y Rafael Maceo, participó en los sucesos que dieron inicio a la Guerra Chiquita en Santiago de Cuba. Al culminar el levantamiento partieron hacia Jamaica, pero fueron intersectados en alta mar por un cañonero español y luego detenidos y enviados, en un primer momento, a Puerto Rico y, posteriormente, a España. Quintín Banderas permaneció arrestado en España hasta su indulto en 1886, cuando regresó a Santiago de Cuba.

Se unió posteriormente a las labores para el alzamiento que José Martí estaba preparando desde el exterior. Participó entre los organizadores que se alzaron el 24 de febrero de 1895, en la región de Santiago de Cuba.

Durante la Guerra Necesaria acontecieron hechos donde demostró su gran valía, pero también otros que lo desacreditaron ante los principales jefes de la insurrección (Gómez y Maceo). El investigador Abelardo H. Padrón Valdés en su libro Quintín Banderas, general de las tres guerras[1], esclarece estos asuntos a favor de Quintín Banderas, pero no fueron vistos de esa manera en aquel momento. Se celebró un juicio en el juzgado del Consejo de Guerra, donde fue separado del servicio militar, hasta el fin de la guerra.

Cuando se produjo el licenciamiento del Ejército Libertador, el mambí no recibió el licenciamiento por tantos años de servicio, por lo que deambuló en la calle tratando de encontrar el sustento para su familia.

En agosto de 1906 los liberales se alzaron contra la reelección del gobierno de Estrada Palma (este movimiento es conocido como la Guerrita de agosto). Quintín Banderas tenía 73 años de edad y no dudó en participar. Estuvo en el asalto del tren Habana-Guanajay y en la requisa de armas y víveres en varias zonas de La Habana.[2]Al percatarse de la complejidad de la situación y como este levantamiento estaba condenado al fracaso, pidió un salvoconducto que le permitiera salir del país o regresar con su familia. Mientras se ocultaba en una finca cerca de la Laguna de Ariguanabo, esperando el salvoconducto que nunca llegó, fue delatado y asesinado por fuerzas de la Guardia Rural.

El presidente Estrada Palma prohibió enterrarlo en una tumba propia, ordenando que lo arrojasen a una fosa común. Gracias a la labor hecha por el sacerdote Felipe Augusto Caballero se conoció del lugar donde fue enterrado, al este comunicárselo a su viuda. Sus restos descansan en la necrópolis de Colón.

La vida del general Quintín Banderas estuvo llena de dificultades. Siendo un hombre iletrado abrazó la causa independentista. Pese a los graves errores cometidos, por los que tuvo que responder, recibió en vida lo que el apóstol José Martí, le prometió al General Gómez al pedirle su incorporación a la gesta independentista de 1895: “la ingratitud probable de los hombres”[3]. De ahí la importancia de rescatar a esta figura para los anales de la Historia de Cuba, al conmemorarse 115 años de su asesinato.

 

Bibliografía

-Bianchi Ross, Ciro. ¿Cómo murió Quintín Banderas?, en: http://www.cubadebate.cu/especiales/2020/05/15/como-murio-quintin-bandera/ (agosto-2021)

-XiquésCutiño, Delfín.Quintín Banderas: 4 balazos y 7 machetazos borrar no pudieron su heroica historia. En: granma.cu (27 de agosto de 2020 11:08:35)

-Padrón Valdés, Abelardo. General de las tres guerras. La Habana, 1991.

-Martí Pérez, José. Obras completas, Política y Revolución II (1892-1893). Editorial Centro de Estudios martianos, La Habana, 2001.

 

[1]Padrón Valdés, Abelardo. General de las tres guerras. La Habana, 1991.

[2] Bianchi Ross, Ciro. ¿Cómo murió Quintín Banderas?, en: http://www.cubadebate.cu/especiales/2020/05/15/como-murio-quintin-bandera/ (agosto-2021)

[3] Martí Pérez, José. Obras completas, Política y Revolución II (1892-1893). Editorial Centro de Estudios martianos, La Habana, 2001, Vol 2,p. 163.