Antonio Guiteras Holmes; precursor y baluarte de la revolución en Cuba

Msc. Eloida Diana Kindelán Portillo
Profesora Instructora del Departamento de Historia de Cuba Universidad de La Habana
Su primera aparición pública en el escenario político estuvo relacionada con el Directorio Estudiantil Universitario (DEU) de 1927 contra la Prórroga de Poderes que Gerardo Machado estableció para perpetuarse en el poder.

Aunque nació en Estados Unidos, en el estado de Pensylvania, el 22 de noviembre de 1906, en 1913 se traslada a Cuba y eso cambiaría su vida para siempre. Antonio Guiteras Holmes, hijo del cubano Calixto Guiteras y Gener y de la norteamericana María T. Holmes, pasaría a ser una figura cimera del movimiento revolucionario cubano de las primeras décadas republicanas.

Creció escuchando las historias de sus ancestros revolucionarios, su tío José Ramón Guiteras, quien diera su vida por la libertad de Cuba durante la primera gesta independentista y de su tío abuelo irlandés John Walsh; uno de los más importantes líderes de la independencia de Irlanda. Eso lo llevó a tener un pensamiento radical, revolucionario y antimperialista. Su llegada a Cuba estuvo inducido por problemas de salud del padre y primero la familia se asienta en Matanzas un año y luego se traslada a Pinar del Río, donde se graduó de Bachiller y Agrimensor y donde participó en varias manifestaciones estudiantiles.

La educación inculcada por su familia lo llevó a amar a Cuba y a José Martí y de esta forma sensibilizarse por la situación política del país. Conoció del proceso de Reforma Universitaria en la Universidad de La Habana y se sintió identificado con él completamente. Posteriormente matricula en la Universidad de La Habana la Carrera de Farmacia y Medicina, vinculándose directamente a las luchas estudiantiles en el recinto universitario contra la dictadura machadista y logrando graduarse en 1927.  

Su primera aparición pública en el escenario político estuvo relacionada con el Directorio Estudiantil Universitario (DEU) de 1927 contra la Prórroga de Poderes que Gerardo Machado estableció para perpetuarse en el poder. De ahí en lo adelante, siempre se le vio en la vanguardia del movimiento revolucionario de la época. La admiración que sintió por Julio Antonio Mella lo hizo apoyarlo en su huelga de hambre mientras estaba en prisión y participar activamente en el movimiento popular que se desarrolló en favor de la liberación del líder estudiantil.  

Entre 1929 y 1932 se dedicó a organizar un movimiento revolucionario para derrocar al tirano. Recorre las provincias de Camagüey y Oriente, hace contactos con grupos revolucionarios y en poco tiempo se hace jefe de la Revolución en Oriente. Su accionar estuvo dirigido principalmente a la obtención de armas para la insurrección que derrocaría a la tiranía. Guiteras tenía la firme convicción de que la insurrección armada era la única vía y método para derrocar al tirano, es por ello que se alza en La Gallinita, Oriente, en agosto en 1931 con militantes del DEU en la región procedentes de diversas instituciones. Este intento fracasó y llevó a Guiteras a prisión, saliendo en febrero de 1932 gracias a la amnistía declarada por el gobierno machadista.

Sus intentos por llevar a cabo una insurrección que despuntara en una guerra de guerrillas en la Sierra Maestra no cesaron.  En este contexto rompió con sus viejos aliados y fundó su propia organización en 1932: Unión Revolucionaria (UR), la cual agrupaba a todas las pequeñas organizaciones que ya él lideraba. Con UR pretendía unificar a todas las fuerzas antimachadistas y demostrar la valía de la lucha armada para derrocar a la tiranía. Luego de planear un alzamiento en abril de 1933 en Santiago de Cuba y teniendo que refugiarse en Holguín, conoce de la mediación del embajador norteamericano Sumner Welles y se opone enérgicamente. En medio de la organización de una nueva acción, esta vez en Bayamo, lo sorprende la caída de Machado tras la huelga del 12 de agosto de 1933.

El gobierno impuesto generó tal descontento que, el 4 de septiembre tuvo lugar un Movimiento Militar Revolucionario, denominado Pentarquía, el cual designó a Guiteras como Gobernador de Oriente. En este gobierno, Ramón Grau San Martín fungió como Presidente y Guiteras fue llamado a ocupar la Secretaría de Gobernación, Marina y Guerra. Desde su posición adoptó medidas de carácter democrático y progresistas como la de crear la Secretaría de Trabajo, establecer la jornada laboral de 8 horas, el jornal mínimo, el Seguro y Retiro Obrero, entre otras que no hicieron más que empujar al Gobierno hacia una política antimperialista que diera respuesta a las principales demandas de los trabajadores en las condiciones del capitalismo y lo ubicaron en una posición de izquierda. A partir de aquí se demostró que los intereses de Guiteras nada tenían que ver con los del Jefe del Ejército; Fulgencio Batista, lo que terminó en un nuevo golpe a manos de Batista y el derrocamiento del llamado Gobierno de los Cien Días.

Uno de los resultados inmediatos a este golpe fue su reconocido artículo “Septembrismo”, donde establecía las causas del fracaso del gobierno y decretaba que la revolución sólo podía hacerse con un núcleo de hombres identificados ideológicamente. El otro resultado fue la fundación, en los últimos meses de 1934 de Joven Cuba, como una organización de masas que admitía en ella a los que pudieran servir en la lucha para alcanzar el poder. En su programa, subrayaba el antimperialismo y las ideas de llegar al socialismo; dar solución al problema agrario, la necesidad del desarrollo industrial del país y una serie de medidas beneficiosas al proletariado.

Finalmente, con idea de preparar una invasión armada se apresta a salir del país desde El Morrillo, en Matanzas. En espera del Yate Amalia, que lo recogería para llevarlo a México, junto con otros compañeros de Joven Cuba, fue delatado por su antiguo compañero de Bachillerato en Pinar del Río, Carmelo González, y cae junto al internacionalista Carlos Aponte, en desigual combate contra el ejército de la tiranía, el 8 de mayo de 1935.

Antonio Guiteras Holmes se convirtió así en uno de esos grandes héroes que allanaron el camino a la victoria final. Fue, a decir de Ernesto Guevara; “el más puro precursor antimperialista y guerrillero cubano”.