El acto fue presidido por jefes principales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior, como invitados especiales asistieron combatientes de la epopeya de Girón.
Durante la lectura del Informe Central del XXI Congreso de la CTC, inaugurado en el Palacio de Convenciones de La Habana, aseguró que no habrá labor sindical si la organización no ejerce su rol dirigente y representante, si no funciona, moviliza y educa, con la unidad como principio clave.
Al explicarle a los mil 200 delegados detalles la implementación de los 274 Lineamientos, reconoció que han existido errores en la materialización de algunas de las 159 políticas, particularmente en 18 de ellas, las cuales no alcanzaron los objetivos de su proyección.
Desde que el 19 de abril de 2018 Miguel Díaz-Canel asumiera como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros ha pasado un año de continuidad y cosecha.
Quiso el caprichoso azar que su nombre pasara a la eternidad como el necesario agitador de una época que, incapaz de aguantar sobre sus hombros otra carga de humillación o servilismo, se le dificultaba lanzar el grito de rebeldía desde los talleres masónicos...
Díaz-Canel manifestó desde el primer momento en que se tuvo noticia de los acontecimientos, que «Cuba se esfuerza sin descanso por el retorno a salvo de Assel Herrera y Landy Rodríguez, nuestros médicos secuestrados en Kenya. Con ellos y sus seres queridos compartimos la certeza de que su misión humanitaria será respetada y reconocida. Creemos en el poder de la solidaridad».
Añadió que no cambiará la actitud frente a los que sostienen la espada contra nosotros. Los cubanos no nos rendimos, ni aceptamos leyes sobre nuestros destinos que estén fuera de la Constitución. En #Cuba mandamos los cubanos. #Cuba confía en sus fuerzas y en nuestra dignidad.
Este miércoles Mike Pompeo anunció que su gobierno permitirá a partir del 2 de mayo que se establezcan demandas ante tribunales norteamericanos contra empresas extranjeras
presentes en Cuba que gestionan bienes nacionalizados tras la Revolución
Se trata del instrumento jurídico fundamental del Gobierno de la Casa Blanca contra Cuba, con la pretensión de convertirnos en una dependencia colonial de ellos