¡Que no haya en Ciego de Ávila días perdidos!

Ortelio González Martínez
Granma
Liván Izquierdo Alonso, miembro del Comité Central del Partido y nuevo primer secretario en la provincia de Ciego de Ávila trae la motivación de cumplir con la participación de todos, las ideas, conceptos y directrices discutidos y aprobados en el 8vo. Congreso del Partido

Liván Izquierdo Alonso, miembro del Comité Central del Partido y nuevo primer secretario en la provincia de Ciego de Ávila, a su llegada al territorio encuentra importantes retos derivados de la crisis económica mundial, la COVID-19 y el terco bloqueo económico de EE. UU. contra Cuba; como también encuentra avileños deseosos de hacer y convencidos de que «el día que no haya combate será un día perdido o mal empleado».

El licenciado en Cultura Física y máster en Dirección de Empresas y padre de dos hijos, venía precedido por su prestigio como dirigente cederista y como primer secretario del Partido en la provincia de Matanzas; también traía la convicción de que la libertad ganada es preciso mantenerla día a día, en medio de escaseces y de olas gigantes que llegan desde el norte, como siempre, «revuelto y brutal».

Cuando de revelar «algún mérito propio» se trata, Izquierdo Alonso pide no hablar de sí mismo, aunque sabe que el Primer Secretario del Partido en una provincia es uno de los rostros más visibles del territorio.

–¿Cuál fue el primer lugar que visitó en la provincia?

–El central Primero de Enero. Allí palpé el esfuerzo de su gente por hacer lo que le toca, en medio del escenario complejo de la zafra azucarera.

–Una de las principales insatisfacciones en Ciego de Ávila es el lento avance en la producción de alimentos y el aumento de los precios. ¿Trae alguna experiencia en concreto para elevar los volúmenes de las cosechas y bajar los precios o, al menos, impedir que continúen en ascenso?

–Traigo las ideas, conceptos y directrices discutidos y aprobados en el 8vo. Congreso del Partido y la motivación de cumplirlos con la participación de todos.

«Ciego de Ávila es un paraíso productivo y Cuba necesita mucho de esta provincia, por la laboriosidad de su gente, la calidad de los suelos y la ubicación geográfica. Nosotros, juntos, desde esta trinchera, podemos hacer mucho por el pueblo avileño y por Cuba».

–¿Qué conocía de los avileños?

–Las palabras de Fidel son el fiel retrato de lo que he comprobado en tan poco tiempo. Ciego de Ávila, dijo, «es un pueblo entusiasta, eficiente y brillante». El Primer Secretario del Comité Central y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en una de las visitas más recientes, tuvo palabras de elogio, cuando aseveró que «el avileño es un pueblo laborioso, educado, decente y de mucho talento». Es un resumen de cualidades que he sentido en los intercambios con el pueblo y los trabajadores de los lugares visitados.

–Pueblo y Partido, ¿cómo se estrecha ese vínculo para lograr el socialismo al que aspiran los cubanos?

–El socialismo es una obra de justicia social que crea un individuo consciente de su participación en el proceso de formación de un modelo; y con la participación de ese hombre nuevo del que hablara el Che, siempre dispuesto a defender la Revolución y preservar la patria socialista, se desarrolla una cultura general e integral que fortalezca las convicciones y valores revolucionarios del pueblo cubano.

–¿Hacia qué frentes estará dirigido el trabajo en la provincia en el próximo periodo? ¿Qué asuntos principales ocuparán a la nueva dirección en el territorio?

–Hacia la batalla económica e ideológica, la razón de ser del Partido como ente rector de la sociedad; también prestaremos especial atención a la informatización, la comunicación social, la ciencia y la innovación, en una provincia donde está presente la impronta del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y de Raúl. Cuanto hagamos será en vínculo estrecho con el pueblo, los revolucionarios y con los militantes del Partido Comunista al frente.

«Raúl Castro Ruz ha dicho que “para tener más, hay que partir de producir más y con sentido de racionalidad y eficiencia”. Este concepto constituye arma esencial en el futuro desarrollo del territorio.

«La riqueza fundamental la crea el hombre y esa la tenemos en el trabajo cotidiano y el ahorro. En un país cada vez más asediado y sitiado, cada quien debe cumplir la parte del deber que le corresponde. La Revolución podemos defenderla desde cualquier trinchera».