OPERACIÓN TRIBUTO: PATRIA Y HUMANIDAD

Dra Cs. María Caridad Pacheco González
Secretaria de Divulgación de la UNHIC
Aquel 7 de diciembre de 1989 se les realizó una merecida ceremonia nacional en el mausoleo que honra al General Antonio Maceo, en el Cacahual, donde fueron expuestos los restos de combatientes internacionalistas en representación de todas las provincias y el municipio especial Isla de la Juventud. Cuba acogía en su seno los restos de sus combatientes.

La Operación Tributo fue el nombre que se le dio en Cuba al traslado a la patria de los internacionalistas cubanos caídos durante el cumplimiento de honrosas misiones militares y civiles en tierras africanas y en otros escenarios de ayuda a pueblos hermanos, como Etiopía y Nicaragua.

 Ese momento llegó después de los acuerdos de paz de diciembre de 1988, que pusieron fin a las incursiones de los racistas sudafricanos dentro del territorio de Angola e hicieron posible la independencia de Namibia y la liquidación en años siguientes del oprobioso sistema del apartheid.

Años antes el General de Ejército Raúl Castro Ruz afirmó: “…De Angola nos llevaremos la entrañable amistad que nos une a esa heroica nación y el agradecimiento de su pueblo y los restos mortales de nuestros queridos hermanos caídos en el cumplimiento del deber”, y así ocurrió cuando, luego de un extraordinario trabajo en el que participaron especialistas del Instituto de Medicina Legal , se iniciaba la Operación Tributo, mediante la cual tuvo lugar el traslado a la Patria de los restos de los 2 085 mártires que cumplían misiones militares y 204 en tareas civiles, para darles sepultura en los Panteones de los Caídos acondicionados en cada uno de los municipios del país.

Toda Cuba conmemoraba el aniversario 93 de la caída en combate del Lugarteniente General del Ejército Libertador Antonio Maceo Grajales y de su ayudante, Francisco Gómez Toro, en quienes se rendía homenaje a todos los que perdieron la vida en combate a lo largo de la historia, una historia de resistencia y de lucha. Fue la fecha escogida para rendir tributo, con el regreso a los brazos de la patria agradecida de los combatientes caídos en las misiones internacionalistas.

Durante el velatorio se hicieron guardias de honor a cargo de cuadros destacados del Partido y del Estado, la UJC y las organizaciones de masas, mientras el pueblo en columnas interminables desfilaba de manera continua ante féretros y osarios de quienes lo dieron todo por la libertad de otras patrias.

Aquel 7 de diciembre de 1989 se les realizó una merecida ceremonia nacional en el mausoleo que honra al General Antonio Maceo, en el Cacahual, donde fueron expuestos los restos de combatientes internacionalistas en representación de todas las provincias y el municipio especial Isla de la Juventud. Cuba acogía en su seno los restos de sus combatientes.

En el acto nacional, el líder de la Revolución Cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro expresó: “Al escoger esta fecha para dar sepultura a los restos de nuestros heroicos combatientes internacionalistas caídos en diversas partes del mundo, fundamentalmente en África, de donde vinieron los antepasados de Maceo y una parte sustancial de nuestra sangre, el 7 de diciembre se convertirá en día de recordación para todos los cubanos que dieron su vida no solo en defensa de su Patria, sino también de la humanidad. De este modo, el patriotismo y el internacionalismo, dos de los más hermosos valores que ha sido capaz de crear el hombre, se unirán para siempre en la historia de Cuba”.