Asamblea del Partido en Mayarí: de la producción de alimentos al vínculo con los jóvenes

Claudia Arias Espinosa
Ahora.cu
La Asamblea fue presidida por Ernesto Santiesteban Velázquez, miembro del Comité Central y primer secretario del Comité Provincial del Partido; Juan Carlos Marzan Aguilera y Margarita Rodríguez Monteagudo, funcionarios del Comité Central y otros dirigentes.

Este 9 de enero, los militantes del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Mayarí realizaron la Asamblea Municipal de Balance, con el objetivo de analizar su papel en el desarrollo del territorio y concertar las proyecciones de trabajo para la próxima etapa de trabajo.

El espacio fue presidido por Ernesto Santiesteban Velázquez, miembro del Comité Central y primer secretario del Comité Provincial del Partido; el vicejefe del departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido (CCPCC), Juan Carlos Marzan Aguilera, Margarita Rodríguez Monteagudo, funcionaria del CCPCC y otros dirigentes.

 La batalla económica es prioridad

 El 2021 pasará a la historia como el peor año de la pandemia de COVID-19 en Cuba. Sus efectos se hicieron sentir en todos los ámbitos de la sociedad y la economía no fue la excepción.

 En Mayarí, el saldo es preocupante. Según el informe presentado en la Asamblea, 27 entidades incumplieron sus planes y las ventas netas decrecieron en un 74.6 % con respecto a lo previsto.

Si bien el incremento de la producción y comercialización de alimentos, la industria alimentaria y el programa de autoabastecimiento son desde entonces prioridad para los cuadros del Partido, los resultados no se corresponden con las necesidades de los mayariceros.

 Por solo citar un ejemplo, las campañas de primavera y frío se cumplieron al 104 y 105 por ciento respectivamente; sin embargo, solo se alcanzaron, como promedio, unas 22 libras percápita de las 30 que se habían propuesto.

 Y es que en Mayarí, uno de los principales polos productivos del país, aumentaron las hectáreas cultivadas, pero no el rendimiento. No se explotaron eficientemente las zonas beneficiadas con riego; faltaron capacitación y cultura agraria; los bajos salarios provocaron desmotivación, fluctuación laboral y carencia de técnicos, profesionales y directivos.

Por otro lado, las formas productivas no dieron seguimiento al cumplimiento de los contratos, mientras que la UEB Comercializadora de Productos Agropecuarios (Acopio) tampoco desempeñó sus funciones con la eficacia que exigen los tiempos.

 En cuanto a la ganadería, resultó alentador el crecimiento de la masa en mil 476 cabezas; sin embargo, la mortalidad vacuna ascendió a mil 674 y el hurto, mientras que el hurto y sacrificio ilegal acumulan 447. Además, no se cumplió la entrega de carne y leche a la industria.

Asamblea de Mayari

 El papel de los militantes del Partido

 ¿De qué manera evitarán que estas problemáticas se repitan a lo largo del 2022? ¿Qué acciones deben concretar para resolver, al menos, aquellas de carácter subjetivo?

Es sabido que el Partido no administra; sino que orienta, apoya y controla. Por tanto, es fundamental la preparación de cuadros y militantes en cuanto al ejercicio de dirigir y al conocimiento profundo de la actividad económica y social que les compete.

 En ese sentido enfilaron sus intervenciones los delegados mayariceros.

 La producción de alimentos, con énfasis en el autoabastecimiento municipal; el vínculo con la población, la atención a las comunidades vulnerables y el enfrentamiento de la subversión; así como la política de cuadros y el trabajo con los jóvenes fueron los temas más debatidos.

 Quienes integran las filas del Partido y laboran en el sector agropecuario reconocieron que, en la misma medida que se requiere exigencia, es necesario atender los problemas del productor. El acompañamiento debe ser personalizado, sistemático, aportador y fomentar el compromiso con la alimentación del pueblo.

 La educación se identificó como un sector estratégico para el trabajo con la juventud, lo cual constituye el principio y la garantía de la política de cuadros, talón de Aquiles de la militancia partidista en la mayoría de los municipios de la provincia.

 Si bien la lógica exigió el análisis de las problemáticas, que en su conjunto dibujan un panorama que parece “imposible” de mejorar, lo cierto es que hay razones para confiar en que Mayarí sí puede: la tasa de mortalidad infantil en 2021 fue de 2.14 por cada mil nacidos vivos y la de muerte materna, cero.

 Ahora es cuando

 Al finalizar la Asamblea, los 165 delegados eligieron el nuevo Comité Municipal del Partido, cuyo Buró estará encabezado por Dagmar Abat Noa. Este equipo tendrá la responsabilidad de materializar las siguientes proyecciones de trabajo:

 Priorizar la preparación de los cuadros; rediseñar el trabajo político-ideológico para lograr el crecimiento de las filas; prestar atención multifactorial, intencionada y creativa a jóvenes y trabajadores del sector no estatal; exigir y controlar las acciones del Consejo de Administración Municipal en la solución de los problemas analizados, entre otras.