Apertura del año judicial 2022: continuidad en el quehacer de impartir justicia

Yaditza del Sol González
Granma
Este acto solemne fue tradición en nuestro país hasta principios de 1970, y en 2019 se retomó como un nuevo paso en el fortalecimiento de la institucionalidad

Con la presencia del Primer Ministro de la República de Cuba, Manuel Marrero Cruz, transcurrió la ceremonia oficial por la apertura del año judicial 2022, un acto solemne que fue tradición en nuestro país hasta principios de 1970, y que en 2019 se retoma como un nuevo paso en el fortalecimiento de la institucionalidad y de reconocimiento al importante papel del sistema judicial cubano.

En sus palabras de felicitación, Marrero hizo referencia a los mecanismos de trabajo conjuntos entre las estructuras de gobierno e instituciones del sector, en aras de robustecer la actividad judicial, y resaltó que la responsabilidad, profesionalidad y el acierto con que vienen realizando su trabajo estos órganos, son garantía de la confianza que deposita la sociedad en la impartición de justicia.

Asimismo, ratificó el compromiso de continuar estrechando esos lazos, a favor del bienestar, la tranquilidad y la defensa de nuestro pueblo, y destacó que el sistema de tribunales constituye una fortaleza para la institucionalidad del país y la sociedad, en la concreción del Estado socialista de derecho y justicia social.

De los retos y desafíos que se derivan de la implementación de la profunda reforma judicial y procesal introducida por las nuevas leyes que, para este ámbito, aprobó recientemente la Asamblea Nacional; así como de los obstáculos que fue necesario encarar en el enfrentamiento a la pandemia y ante las afectaciones ocasionadas por el recrudecimiento del bloqueo, la guerra económica y los ataques subversivos, comentó Rubén Remigio Ferro, presidente del Tribunal Supremo Popular.

Foto: José Manuel Correa
Foto: José Manuel Correa

En tal sentido, resaltó que la impartición de justicia es de las actividades que no se detienen y que mantienen su vitalidad, aún en circunstancias tan complejas, por su relevancia y trascendencia para la seguridad jurídica, la legalidad, el orden y la tranquilidad ciudadana.

A modo de ejemplo, mencionó el importante papel asumido en el enjuiciamiento de los delitos y conductas antisociales en que incurren aquellos individuos que contravienen e incumplen los protocolos o medidas sanitarias establecidas; además de otros infractores, como coleros, especuladores, ladrones y usureros, que han pretendido lucrar y sacar ventajas ilícitas de las limitaciones que padece el pueblo.

"De igual manera, nos ha correspondido juzgar a quienes, actuando como peones en las arremetidas subversivas e intentos de desestabilización de los enemigos de la Revolución, han cometido hechos vandálicos, agresiones violentas contra autoridades y funcionarios, y otros graves delitos".

El año pasado -informó-, sumando todas las instancias y tipos de procesos, los tribunales de justicia debieron tramitar y resolver un total de 138 380 asuntos y, de ellos, procesaron y concluyeron 123 662, que equivale al 89,4%.

En tanto, los órganos jurisdiccionales debieron dar cumplimiento a 60 811 sentencias firmes, de las que se logró ejecutar el 90,9%, agregó.

Durante su intervención, el presidente del TSP destacó que continúa y deberá continuar prevaleciendo, en esta institución, la actitud combativa, intolerante e intransigente contra la mediocridad, la falta de ética y cualquier síntoma de parcialidad o corrupción por parte de los integrantes de estos órganos.

También participaron en el acto, Rogelio Polanco Fuentes, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Jefe de su Departamento Ideológico; Yamila Peña Ojeda, Fiscal General de la República de Cuba; Oscar Manuel Silvera, ministro de Justicia, entre otros invitados.

Foto: José Manuel Correa