Se plantean las dificultades enfrentadas durante el período, muchas
objetivas, como el recrudecimiento de la hostilidad imperialista, intensificación
del bloqueo, problemas climatológicos, y por otro lado deficiencias
en cada uno de los sectores que deben ser resueltas por nosotros mismos.
Se hacen profundos análisis sobre la rectificación de errores
y tendencias negativas.
Se hizo una valoración del apoyo y solidaridad recibida de la
comunidad socialista, en especial la Unión Soviética.
Se reconoce el esfuerzo realizado por el Partido en el desarrollo y organización
de la producción, en el aumento de las exportaciones, sustitución
de importaciones, en la lucha por la calidad, el ahorro y uso racional
de recursos, en el desarrollo científico-técnico, en el
perfeccionamiento y exigencia de la emulación socialista.
Se analiza la atención prestada a los problemas de la lucha ideológica,
de la educación comunista, la enseñanza, la cultura, etcétera,
y se puntualiza en qué dirección debe encaminarse el esfuerzo
realizado en las tareas de la defensa y en la preparación del país
para la guerra de todo el pueblo.
Ratificó la política exterior llevada a cabo por el Partido
y consideró su sustento sólido. Se profundizó en
la situación internacional actual y los peligros que amenazan la
paz mundial.
Se expuso con claridad y precisión las proyecciones principales
del próximo quinquenio, destacando su importancia para la estrategia
de desarrollo del año 2000.
Se analizó y aprobó el Programa del Partido Comunista de
Cuba, en sesión diferida para la segunda parte del año,
en diciembre de 1986.
Las resoluciones aprobadas.
La Dirección del Partido electa en este Congreso quedó
compuesta de la siguiente forma: |